miércoles, 13 de noviembre de 2013

Diez cosas de Aguilar de Campoo


De Aguilar no puedo escribir las diez cosas que me gustan, ni las cien, porque de Aguilar me gusta todo. Pero puestos a elegir:

1. Mis amigas.

Ellas son el motivo y la culpa de todo.

Son las culpables de mis resacas, de mi irresponsabilidad, de la mitad de mis suspensos y de los domingos enteros que me paso en la cama. Pero a la vez son el motivo de ser feliz, el último empujón en los exámenes de junio, son las personas que me han visto llorar y las personas que me quieren. Que se quedan hasta las cinco de la mañana en un bar cuando me gusta un chico, que se han empeñado en verme sonreír.
Mis amigas son verano, Navidad, son billete de autobús. Mis amigas no son sonrisa, mis amigas son carcajada

2. Tobalina

Tobalina es el lugar donde he sido feliz. Es mi padre haciendo una tortilla de patatas, son mis notas. Allí he crecido, he aprendido y he madurado.
Es llegar a una casa con la calefacción puesta, las luces encendidas, mi madre planchando con el rosco de Pasapalabra.
Somos mi padre y yo esperando a que saliese mi madre del trabajo. Es un hogar donde había besos todos los días, buenas palabras y mucho amor.
Somos mi padre y yo un domingo en la cama viendo nevar y “Mamá,ven aquí y cuéntanos algo”.




3.Bares

La cañita del mediodía, las rabas en El Río, el caldo para que entres en calor una mañana de Enero, la Cascajera, los pinchos de Linajes cuando aún iba al colegio, las tardes en el Laser, las hamburguesas del Perro, las copas que nos pone Saray, los viernes en la Clave y la difunta Chupi.

4.El pantano

Creo que junto a la Cascajera es mi lugar favorito.
Desde que era pequeña he sido una niña de calle y de pantano. La imaginación no tenía límites. Con las piedras jugábamos a carniceros, pescaderos, peluqueros…y cualquier cueva era tu casa con estancias perfectamente diferenciadas. Yo he sido una niña un poco “salvaje” de coger piedras grandes, caerme con ganas y las rodillas con bien de heridas. Ahora son siete toallas en fila, untadas en aceite vuelta arriba, vuelta abajo y un par de libros que van rotando a lo largo del verano.



5.La ciudad deportiva y el cole

Me encantaba ir al colegio. La Historia de Marga, los compañeros de clase, el Camino de Santiago, los días antes de hacer selectividad, las excursiones nos hacían estar nerviosos durante meses pensando ¿Qué te vas a poner? ¿Con quién te vas a poner en el cuarto? y que si “fulanito” no va porque le han quedado siete.
Tu madre te compraba una cámara de usar y tirar y el resultado eran diecinueve fotos de tus compañeros en el autobús y una foto de la Sagrada Familia torcida, de lejos y con una valla en medio.
La ciudad deportiva es donde he crecido: baloncesto, gimnasia rítmica, patinaje, horas de educación física, natación y tenis. Volver a casa con las manos rojas de la pista de baloncesto, haciendo tiempo con un balón a que saliese mi padre.

6.El castillo,Santa Cecilia y el olor a galleta

La vista desde el castillo es preciosa. Buscas tu casa, la de tu tía y la de tus treinta y cuatro amigos y para abajo.
Santa Cecilia, ermita debajo del castillo. Es una iglesia preciosa donde se casaron mis padres y mis abuelos
Y el olor a galleta durante veinte años.



7.El Soto y el Pisuerga

“Mi infancia es un recuerdo de un patio de Sevilla,y un huerto claro donde madura el limonero,decía Antonio Machado.Pues mi infancia es un recuerdo de el barrio del Soto…” así empezaba el pregón mi padre hace unos cuantos años. Ahora es el lugar donde vivo en invierno. Es tipauli, es comer bien, sentirme una princesa y muchos mimos. El Pisuerga es el camino de mi casa a la del Soto.

8.La calleja del baile

Las diez y media en el Portón, las tardes infinitas en el Laser, mirarte en el espejo de Linajes, recenar un california en el Bodegón, Marcos haciendo el indio por la calleja, el Colorado-Juli que me recuerda a mis primeros amaneceres, el cuenco del Laser y el caldero.

9.La plaza

Cuando llevo mucho tiempo sin ir a Aguilar pasear por los soportales de la plaza me parece uno de los mayores placeres. La plaza en Aguilar (cuando hay gente) es vida, es mercadillo de martes, terraza, es donde juegan los niños y la colegiata.



10.La gente

Aguilar es mamá, son todos mis profesores, amigos de la noche, las madres de tus amigas que te quieren como si fueses suya, familiares y primos segundos, camareros que acaban siendo amigos y esa gente que ni te cae bien, ni te interesa pero que les tienes hasta cariño.

2 comentarios:

  1. Jolin, Paula, de casualidad he llegado a tu blog, desde una de tus fotos en instagram y esta entrada me ha encantado, pero sobre todo, me ha emocionado,....no he podido evitarlo al acordarme una vez más de Fito,.... Que orgulloso estará de tí. .... Un abrazo. Kike.

    ResponderEliminar
  2. Muchísimas gracias!!! por escribirme y por acordarte de él!! un beso Quique

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...