miércoles, 26 de febrero de 2014

Echar de menos


Te voy a echar de menos.
Incluso la manera en la que te reías de mí o la emoción que suponía ver tu coche blanco en la puerta de tu casa. Ya llegó el Chegu.

Voy a echar de menos que nos llames “frikis” o “titis” . Que aparezcas por la puerta del Láser y comas tortilla antes de saludar. Porque luego me llamas reina y se me olvida.

Incluso voy a echar de menos ese grito de Sonia cuando aparecías: CHEGUREN!! Y tu cara de nostalgia cuando te contábamos que nos íbamos a estudiar a la universidad o que nos habían dado una beca Erasmus.

Te voy a echar de menos de verdad.
Voy a echar de menos la cara de “tonto” que ponías mientras decías que eras daltónico. Y esos ojos azules de los que presumías a menudo. Y con razón.

Las tardes de verano se hacían más divertidas cuando tenías vacaciones. Nos reíamos tanto contigo que no nos importaba que te cogieras el bol del Láser para ti solo.

Ahora recuerdo todas las noches en la Chupi donde sin querer empezamos a conocernos, hasta que un día nos dimos cuenta de que éramos amigos y que de tantas noches de copas y tardes de cervezas había algo más. Había un cariño enorme del que no he sido consciente hasta ahora.
Cuando alguien muere todo el mundo dice cosas bonitas sobre él. Pero en este caso, hubiera escrito lo mismo sobre Chegu la semana pasada.

Aguilar es un lugar más triste porque faltas tú. Te voy a echar de menos tanto que no quiero ni pensarlo.

jueves, 20 de febrero de 2014

Si vienes a Pisa


Como decía Holden Caulfield sobre Santander:

Pisa puede que no seas la más bonita del mundo pero eres más guapa que cualquiera.

A Pisa le tengo ese cariño que se tiene por una ciudad-pueblo que te acoge con los brazos abiertos y te trata bien. Una ciudad pequeña, universitaria y con buen tiempo. Donde todo está cerca y siempre te encuentras con alguien. Donde hay más bicicletas que coches y el autobús es gratis relativo.
Creo que se lo debo por todas las cosas buenas que estoy viviendo aquí.

La idea de este post se me ocurrió de camino a casa de Alejandra. Pasé por el Tuttomondo, el último mural de Keith Haring y me acordé de aquella lista que entregaba la ESN:
 Cosas que hacer si estás de Erasmus en Pisa.



Tuttomondo, símbolo de la paz y la armonía mundial

 No te quedes con la torre. Hay más, lo prometo.

Si vienes a Pisa viaja en tren por la Toscana. Sufrirás el síndrome de Stendhal al visitar Florencia, visitarás Lucca, Siena, Volterra y San Gimignano. Te encantará Cinque terre.

Borgo Stretto
Si pasas por aquí callejea por Borgo Stretto.  Descubre el Jardín botánico, toma un café en Corso Italia, compra un helado en la Bottega del gelato (Piazza Garibaldi) y siéntate en Lungarno a disfrutar del Arno y el gelato ( Mención especial para el helado de nutella, en cucurucho por supuesto).


Si vienes a Pisa come pasta y pizza, que para eso estás en Italia. Reserva en Funiculi o en La Scuderie, donde hay unas pizzas de tamaño "familia numerosa" y prueba el kebab de Vettovaglie. El más rico que probé en mi vida. Para los más golosos los bollitos de La dolce notte.



Y si, también está la famosa torre inclinada, con el Duomo y el Battistero.
Si necesitas cualquier cosa acercate a “Los chinos de la Torre” lugar famoso entre los Erasmus pisanos porque da igual lo que estés buscando, en los chinos de la torre lo hay. Seguro.


Atardece en el Sunset Cafè (Marina di Pisa) mientras tomas el aperitivo con vistas al mar.


Ven aquí el dieciséis de Junio por dos razones. 
La primera porque es la Luminara di San Ranieri, la fiesta más especial de Pisa. Se colocan velas en vasos de vidrio en los marcos de las ventanas dibujando los contornos de los edificios, puentes, iglesias y torres. Con fuegos artificiales acompañando el espectáculo.


Esto aún no lo he vivido pero las fotos son preciosas. ¿Verdad? La segunda razón porque es mi cumpleaños… ¡Me voy a hartar de soplar velas!

miércoles, 12 de febrero de 2014

París



Hemos pasado tres días en la ciudad de la luz, comiendo queso francés, crepes de nutella, compartiendo cama, hablando de lo mal que nos trata Farmacia, poniéndonos al día, descubriendo la ciudad e intentando hablar francés: s´íl vous plaît, merci, au revoir.


Domingo

Caminamos hacia el Pompidou, el edificio tan moderno rompe con la estética de una ciudad con fachadas blancas, tejados grises y ventanas grandes.
Nos fotografiamos en la fuente Stravinsky y callejeamos hasta la iglesia de Les Halles. París con buen tiempo y gafas de sol en pleno Febrero.

Y como unos boy scouts más llegamos a la pirámide del Louvre llena de turistas que al igual que nosotras fotografiaban cada lugar de esta plaza. Nos acomodamos en las míticas sillas del Jardín de las Tullerías y pecamos de pardillas pidiendo un café en un bar cercano.
Caminamos hacia las galerías Lafayette mientras planeábamos un posible viaje a Londres y llegamos a la Ópera.
Descansamos en las escaleras mientras un hombre tocaba la guitarra. Con el alboroto que tenían nueve españolas de veintiún años en París lo vio claro y empezó a tocar La bamba. Y empezamos a bailar. Nos moríamos de la risa mientras una japonesa nos grababa sin disimulo alguno. 

Después del show caminamos hacia Montmartre ( Para mí y para Amélie Poulain el lugar más bonito de París). Merece la pena perderse en cada callejuela de este barrio.
De casualidad nos encontramos una pared de azulejos donde estaba escrito la palabra te quiero en todos los idiomas del mundo (Place des Abbesses).


Más tarde, un bar de toldo rojo llamó mi atencíón. ¡Era el bar de la película Amélie!. Café des Deux Moulins. Serendipity, las mejores cosas llegan por casualidad.

Subimos a Sacré Couer, merendamos un crepe de nutella y anduvimos por la plaza de los pintores. Ahora ya podemos cantar esa canción de Andrés Suárez que dice:  He visto la luna en Montmartre, he visto a una niña que es madre, he visto un hombre que es mujer...

Caminamos hacía el Moulin Rouge pasando por los sex-shops. Cogimos el metro hasta el Hôtel de Ville y de vuelta al Pompidou, subimos a la última planta (gratis) y vimos París de noche con la Torre Eiffel "chispeando" a las ocho en punto y un Sacré Couer a lo lejos que parecía el Taj Mahal.


Lunes

Empezó la semana con desayuno en  L´anticafé. Es un bar muy bonito donde pagas cuatro euros y tienes buffet libre de comida, zumo de naranja y café. Si vais a París merece la pena acercarse un día hasta aquí para desayunar o merendar. 



Llegamos a Notre Dame y subimos (también gratis) para ver las mejores vistas de la ciudad.
Pasando por el puente de los candados andamos hasta el Pantheon. Almorzamos en un restaurante griego llamado Au P´tit Grec (66 rue Mouffetard) en la zona Sorbonne/Pantheon riquísimo, barato y lleno de españoles.

Para bajar la comida paseamos por los Jardines de Luxemburgo, llegando hasta la Plaza de la Concordia y continuamos hasta los Campos Elíseos con el Arco del Triunfo al final de la avenida.


Fuimos deprisa hacia la Torre Eiffel para aprovechar los últimos rayos de luz. Unas subieron a la torre y otras cogimos el metro hacia Le Marais, el barrio judío que está lleno de restaurantes. 

Cenamos en Panfoulia ( 7 Rue Sainte-Croix de la Bretonnerie) un restaurante que nos habían recomendado y estaba muy bien.



Vuelta al apartamento y a dormir, París a pie es muy cansado.


Martes

Después de desayunar en una boulangerie muy parisina llegamos a los Campos Elíseos arrastrando las maletas. 
En esa mañana nos dio tiempo a ver a los guapazos de Abercrombie, comer un dulce en Laduree y acercarnos a Notre Dame para ver la librería más bonita de todo París: Shekespeare & Companie. Esta librería aparece en la película Midnight in Paris y Before Sunset. Uno de los lugares más "mágicos" que he conocido.



La vuelta ha sido cansada. Un atasco increíble en las afueras de París, dos azafatos al más puro estilo de Los amantes pasajeros que me sacaron una sonrisa, una sorpresa en el aeropuerto de Pisa y la cara de Camino cuando entré en casa.
Gracias a todas por este viaje. A Silvia que organizó todo y Belén que encontró un apartamento barato, céntrico y precioso.

Para acabar el post felicidades al maestro Sabina y a Belén.


martes, 4 de febrero de 2014

Febrero


Febrero para pasear por Lucca en bicicleta y ver el Duomo de San Martín, las murallas, la Plaza del anfiteatro y la Torre de la hora. Atardecer en una terraza tomando un vino, con tabla de quesos incluida.


Febrero para ver La ladrona de libros, y el blog de Jackie Rueda, para empezar a hacer running ,es broma, yo salgo a correr (cuando salgo), que no es lo mismo.


Febrero para conocer Verona y Padova, comprar billetes a Frankfurt porque los regalan en Ryanair. Para escribir este post mientras debería estar estudiando.
Febrero anuncia el casi-final del invierno y llegará Marzo con nuevos planes de primavera. No dejamos de hablar del buen tiempo, de cuando haga bueno, de Marina di Pisa. Tú lleva un bocata de tortilla que yo llevo cervezas. 
Tendremos que ponernos morenas para ir al Evento Nazionale. (hay quien ya se ha apuntado al gimnasio para meter presión al resto del "equipo")




Febrero está lleno de catálogos Spring-Summer y de ropa de nueva colección. Pensar lo bien que te quedará ese vestido amarillo cuando estés morena y lleves sandalias.

Mientras tanto me autorregalaré una cazadora de cuero por el día de los no-enamorados.

Collage Vintage

Para leer Vogue Italia en el aeropuerto de París mientras espero a mis amigas. Con Sofia Coppola en portada.



Febrero para celebrar cumpleaños, acabar exámenes, celebrar los 18 de tus amigos como si fueran 30 porque aquí, somos una famiglia. Y cuando uno aprueba sin hacer nada de nada enseña su libreto con orgullo y los demás aplauden. Y cuando alguien le toca estudiar los demás le whatsappean para dar ánimos mientras toman ginebra en alguna casa.

Febrero para echar de menos a mis amigas e ilusionarme con la ilusión (valga la redundancia ) de Ana y su vestido,Andrea y su recogido.
Elena, Sonia y Marta casi-acabando la carrera.

Febrero para escribir este post mientras Alejandra estudia con mi  bata puesta. Otro día dedicaré un post sobre la bata que me trajeron los reyes. Paloma siempre acierta y me lee mientras está trabajando. En un rato me escribirá para preguntarme: ¿Qué es eso de Frankfurt?

lunes, 3 de febrero de 2014

Domingos Warhol


El otro día leí en una revista que una de las farmacias más antiguas de Europa es Santa Maria Novella (Via della Scala, 16) ... y yo haciendo botellón allí, ¡qué poco profesional!. Prometo visita la próxima vez que vaya a Florencia de día.


Entre los productos más destacados de la farmacia está la fragancia Acqua della Regina (Agua de la reina), agua de lavanda y los jabones de oliva.

Durante este finde hemos tenido tiempo para todo. Para salir de fiesta, para ver un partido de futbol (con remontada y puntos de aproximación) y para ver una exposición de Andy Warhol.

Fue ayer por la tarde. Era el último día de la exposición (desde el 12 de Octubre) y nosotros todo a última hora.
La muestra tenía lugar en el Palazzo Blu, un edificio que está en las orillas del Arno. El mismo río que este fin de semana ha estado a punto de desbordarse.

Palazzo Blu, Pisa.


Allí fuimos seis amigos, compartiendo audioguías en italiano y viendo una exposición del famoso pintor-escultor-publicista-ilustrador-cineasta. 
Hubo quien "whastappeo" a su madre para contarle lo que estaba haciendo un domingo por la tarde y esta contestó: ¿Estás bien?

Andy Warhol vivió gran parte de su vida en Nueva York, donde era habitual de los happenings, las fiestas privadas, el alcohol y las drogas. Fue el fundador y la figura más relevante del Pop Art.
Aún vivo era una leyenda por su obra, su extravagancia, los escándalos, sus pelucas y vestuarios. El propio Warhol se convirtió en una imagen de marca registrada.






Un domingo diferente. Después cena todos juntos y buenas intenciones de lunes.


¡ Feliz semana!
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