sábado, 12 de septiembre de 2015

Nos queda

Nos queda el otoño que será llamado invierno, los domingos, tu portal, mis canciones nuevas y tus viejas canciones, las palmeras en la nieve, los amigos de siempre, el teatro, las sonrisas sinceras y para los peores ratos tenemos a Quique y la tristeza de Urquijo.


Nos quedan los gintonics, las sobremesas, la ilusión con la que brilla lo nuevo, las maletas de ida, las maletas de vuelta, los minutos contigo, la lluvia, el frío y el sol que se esconde pero no se va.


Nos queda tiempo de vivir y de sobrevivir.


Nos quedan los recuerdos añejos, otras ciudades, las mismas calles, la pena, la ilusión, la esperanza y la desesperación.

Nos quedan las llamadas a deshora, la imaginación, los límites, la voluntad, el miedo a lo desconocido, la soledad, la inmunidad y el tedio.

Nos quedan los recuerdos de un cine de verano, los ratos con uno mismo, el momento oportuno, las oportunidades que hemos dejado pasar, la piel de gallina, el placer de encontrar algo que creíamos perdido, tu lado de la cama, la felicidad latente y tú mientras tanto rebotando en un espacio vacío.


jueves, 18 de junio de 2015

No me arrepiento de nada


No me arrepiento de nada, porque si no hubiera hecho todo lo que hice no sería quien soy. Si no me hubiera caído por todos esos escalones de relaciones fracasadas no me hubieras podido levantar tú. Si no hubiera enfermado nunca de invierno, no habría llegado nadie que me curara con primaveras y que hiciera largos los veranos. No me arrepiento de lo que pasó, porque no estoy dispuesto a intentar arreglar el pasado para que se me pueda arreglar el presente. Porque lo que está roto está roto todo el rato.

No me arrepiento de no haber llegado todas esas veces que me quedé por el camino, no todo sale siempre bien pero eso no significa que salga mal. Hay mil maneras de llegar, hay mil maneras de empezar, otras tantas de acabar, y lo único que importa es que lo hagas a tu manera, que seas tú quien vive.

No me arrepiento de nada, porque todo hizo que llegara hasta ti.
Texto de Iago Campa

miércoles, 17 de junio de 2015

Si vienes a Salamanca II


Hace unos meses publiqué este post. Si vienes a Salamanca aquí tienes algunas recomendaciones sobre que ver o como disfrutar más de esta ciudad pequeñita donde siempre hay un plan pendiente. Aquí van algunos añadidos. Mucha terraza, amigos y restaurantes que me han dejado un buen sabor de boca ;)




Belén se despidió de Zacut el mismo día que Andrea aprobó el carnet de conducir. Emocionadas con las últimas noticias nos fuimos a celebrarlo a esta vinoteca en la Plaza Basilios. Destacar sus tostas, una terraza tranquila y agradable, la carta de vinos y una tarta de queso para poner el broche final a la cena.

Este restaurante está muy cerquita del Convento de San Esteban. Pasear para ver la fachada iluminada en una noche de verano es otro motivo para acercarte hasta aquí.

Una bonita tienda en la Plaza del poeta Iglesias. En ella puedes encontrar pequeños tesoros o ideas para regalar. Las libretas de Señorita Sandwich forradas con papel de mapa, vestidos para algún evento especial, bisutería, complementos y productos de Olivia soaps, marca que conocí a través de instagram. Sus jabones, velas y cremas son bonitos por dentro y por fuera.

Jabón de Olvia soaps

Zazu Bistro 




Restaurante en el centro de Salamanca. "Platos ligeros de estilo italo-francés y con ciertos aires orientales componen su minuta, en la que destacan ensaladas, risottos, pastas, pizzas, carnes y pescados. Materias primas de calidad, ingredientes frescos de temporada y elaboración casera, incluyendo sus postres" así lo resumen en su página web.
Muy recomendable por la comida, el precio y la decoración, aunque no necesariamente en este orden.

Mi favorito: El Laurel



Un vegetariano donde la comida está buenísima. Para todo aquel que piense que vegetariano y buenísimo son dos palabras que no pueden ir unidas jeje aquí está la prueba.  Es recomendable llamar antes de ir para reservar porque el restaurante se llena. ¡Ya estoy pensando en volver!

Un café con vistas: La malhablada



La Malhablada es un centro cultural y laboratorio de artes escénicas. La sede es una vivienda construida en 1.908 con vistas a la Clerecía y la Calle Compañía (la más bonita de la ciudad)  tiene también una terraza donde disfrutar de sus cafés y postres ahora que el buen tiempo ha llegado para quedarse. 
Realiza diversas actividades culturales como exposiciones y microteatros de los cuales me han hablado muy bien. Está en mi listas de Cosas que hacer antes de decir adios a Salamanca. Mi ciudad de piedra, mi ciudad de acogida, mi ciudad de universitaria.

lunes, 1 de junio de 2015

Y entonces llegó...Junio



Mar, cumpleaños, billetes de avión y cambio de armario. Es en junio cuando despides al invierno y sacas las sandalias diciendo hola a todo lo que llega. Es verano cuando "me da por imaginar tus piernas el próximo mes de julio y pienso que la isla termina en ti" 

Hola junio, ¿Qué hay de nuevo?

Macera TallerBar:  El bar sin marcas. Mis amigas no dejaban de hablar de esta coctelería donde producen destilados propios macerados con fruta de temporada. ¡Una lujo a un precio razonable!


Estas sandalias de Aquazzura y este anuncio van estrechamente relacionados. No es pedir, es soñar en alto.

Sincerely Jules

La ropa de Öh my collection con sus colores flúor y sus ombligos al aire. Verano en estado puro.


La llamada, la obra de Javier Calvo y Javier Ambrossi en el Teatro Lara. Durante dos horas me olvidé del móvil, del whatsapp y de todas las tonterías que interrumpen lo cotidiano. Sales del musical con una sonrisa de oreja a oreja y la sensación de que es el dinero mejor invertido en años.


Dejar de tener miedo a tener miedo, lanzarse de cabeza, cometer errores, dejar de dudar, no acobardarse, ser más valiente. Junio está aquí, esto acaba de empezar.




jueves, 28 de mayo de 2015

Cien vidas




Dan Fredinburg era un ejecutivo estadounidense que trabajaba para Google, falleció en el terremoto de Nepal a causa de una avalancha mientras ascendía el Everest. Su amigo Max Stossel le entregó esta carta, la cual solo podía leer una vez alcanzada la cima.

Debes estar muy alto para estar leyendo este eco escrito. Todas las personas que conocemos y amamos finalmente van a morir. Cuando lo hacen, dejan atrás sus historias.
Esas historias se cuentan y se transmiten, impactan en las vidas de los demás hasta que son historia . Tu historia ya ha impactado enormemente en la mía, para bien. Con cada aventura regresas con historias que la mayoría de la gente no soñaría experimentar ellos mismos.
Gracias por empujar a la raza humana para que sea más grande, más atrevida, y vivir la vida de verdad en vez de sobrevivir a ella.
Te quiero, hermano. Por favor regresa con historias.
E incluso si no lo haces... Todos estaremos horrorizados, entristecidos y con el corazón roto por no poder crear nuevas historias contigo, pero también vamos a saber que ya has vivido el equivalente de al menos 100 vidas.
Eres un campeón.
Te deseo un seguro, maravilloso y espectacular viaje.
Con cariño,
Max Stossel
Al enterarse del fallecimiento Max Stossel dedicó estas palabras a su amigo: "Uno de los seres humanos más queridos que he tenido el placer de conocer. Dan es la persona más interesante, aventurera y humana que he conocido. Era un justiciero como los que solo existen en la ficción, alguien que se preocupaba de los demás tanto que a veces le costaba mirarles a los ojos. Alguien con quién siempre te podías divertir. Alguien en quién pienso todos los días cuando me encuentro con un problema, porque me planteaba «¿Qué haría Dan?"

Ojalá saber vivir, ojalá saber vivir el equivalente de al menos 100 vidas.

martes, 5 de mayo de 2015

Un finde en Valencia



En el mes de febrero empecé las prácticas de la carrera. Entre la farmacia y demás actividades llegaba a casa agotada, sin ganas ni tiempo para Vida en viernes. "Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo importante" decía Mafalda.

El pasado puente, harta del mal tiempo y el uniforme de invierno me fui con mis amigas a Valencia. Todo nuestro plan era tomar el sol, darnos el primer baño de la temporada y no quemarnos demasiado. Algunos amigos y conocidos nos chivaron direcciones para comer, pasear, visitar, comprar y disfrutar de la ciudad con su famoso caloret. Gracias ;)

Aunque en un principio la ciudad no me hacía especial ilusión, el finde largo superó con creces mis expectativas. Estos han sido nuestros mejores descubrimientos durante el puente de mayo.

Para comer: La Pascuala

Fue en una terraza en la plaza de la catedral donde debatíamos sobre como llegar a la playa cuando mencionamos La Pascuala. Un señor, muy educadamente se giró para decirnos: "Perdonad la intromisión pero tenéis que probar los bocadillos de La Pascuala, os acordareis toda la vida". Quizás estuviese exagerando un poco, pero si ¡están tremendos!

Para cenar: The Black Turtle


Uno de mis pequeños placeres es comerme una hamburguesa teniendo mucho hambre. The Black Turtle, en Ruzafa. Muy recomendable.

Un lugar: Mercado Colón


Es un edificio de estilo modernista situado en el centro de Valencia. Está declarado Monumento Nacional. En su interior floristerías, bares, conciertos, restaurantes y puestos de bisutería comparten espacio, haciendo de este lugar un sitio muy especial.

Un brunch: Dulce de leche

Por cinco euros tienes un desayuno tardío con zumo, sándwich, croissant y café. El sitio es una monada y tiene unas tartas tremendas de las que me sigo acordando. 


Para terminar la jornada de playa: La más bonita para tomar una cerveza de esas que saben a gloria y a verano.


Una terraza: La petite brioche para planificar el turisteo de la ciudad mientras desayunas en su terraza.



Un libro: La Templanza de María Dueñas para leer tirada en la playa a la hora de los sabios mientras el sol se va escondiendo y te sientes la persona más afortunada del planeta.

Lo mejor: Sentirse una guiri, desconectar, reconectar, callejear por la ciudad, perderse, encontrarse, Google maps, toparse con la Feria de Andalucía en Valencia, salir por El Carmen, comer paella, reír a carcajadas, quemarnos hasta las orejas, usar la frase "Estoy de vacaciones" como excusa para todo, discutir por quien va a pedir, discutir por quien va a pagar, tener las mejores amigas del mundo, seguir siendo amigas toda la vida y que sigan surgiendo planes que te dejan una sonrisa aun cuando vuelves a la rutina y a tu abrigo gris.

lunes, 5 de enero de 2015

Bilbao

Fue un domingo astromántico de aburrimiento intenso cuando Ana me escribió ¿Nos vamos a Bilbao? y este fue el comienzo de nuestro primer miniviaje del recién estrenado 2015. Durante dos días nos hemos dedicado al negocio del ocio a jornada completa, a pasear por Bilbao, comer, beber y disfrutar del buen tiempo. 



Soltamos las maletas y nos fuimos a recorrer un soleado Bilbao. Comenzamos visitando La Catedral de Santiago, aunque horas después descubrimos que la auténtica catedral de esta ciudad es San Mamés.

Anduvimos por las Siete calles y en La Plaza Nueva rotamos de terraza en terraza disfrutando de unos pintxos riquísimos. El Víctor, Inma y  Gure Toki son algunos de los que probé. Al final del viaje les pregunté a mis amigas ¿Qué es lo más rico que habeís comido? ¡El bacalao al pil-pil del Inma! me contestaron sin pensarlo demasiado.

Paseamos por la ribera de la Ría, pasando por el Teatro Arriaga, el Mercado de la Ribera y el Ayuntamiento. A la altura del Zubizuri (El famoso puente de Calatrava) nos desviamos para tomar el funicular que nos llevaba hasta el Monte Artxanda, allí disfrutamos de un precioso atardecer desde las alturas.



Más tarde nos acercamos al Guggenheim e hicimos una parada en Sua San, una bonita cafetería cercana al museo, ideal para reponer fuerzas con sus tartas, crepes y cafés.


Fue nuestra amiga Elsa quien nos dijo que los viernes noche, en Bilbao se va a Indautxu, a la Calle Poza y allí nos fuimos a seguir disfrutando del ambiente, los pintxos y zuritos. Nuestra parada en La Santa Caña era obligatorio solo por el nombre.

A la mañana siguiente nos despertamos temprano y disfrutamos de un tremendo desayuno en una cafetería llamada Brass 27 que recomiendo totalmente para aquellos, que como a mi, les guste desayunar con calma y fuera de casa. El resto de la mañana lo pasamos visitando el famosísimo Guggenheim, obligatorio en este miniviaje. Sábados disfrutones.

Así se desayuna en Brass 27
Un viaje de diez, sin más pretensiones que disfrutar de la amistad y reír hasta que nos duela la tripa. ¡Ya estoy pensando en el próximo destino!
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